UNA VELADA INOLVIDABLE !!!



Por timidez, por sensibilidad atrofiada o por rutina, el caso es que a los hombres les cuesta ser románticos. Se sienten ridículos, no saben que decir ni por dónde comenzar.
Los hombres creen que arreglando cosas o dando dinero, demuestran el afecto. Especialmente cuando estan casados, pierden todo el arte de la seducción.

Muchas Veces la mejor excusa es decir ” Bueno, compañero, en la vida hay que ser prácticos. ¿O no?”

En la vida hay que ser románticos. Para lo práctico siempre habrá tiempo.

Lo que sigue está reservado para maridos secos que quieren volverse… románticos.
Sugerencias… para una velada inolvidable.

Consejo uno lo denomino “Al fin, solos”.

Manda los chicos al cine. Desconecta el teléfono. Pon tapones en los oídos de la abuela. Echa llave a la puerta. Y dile a ella que vas a darle una sorpresa.

Consejo dos: “Flores para una flor”.

A la caída de la tarde, prepara un ambiente sensual. Poca luz. Una música suave. Unos inciensos. Y que no falte un ramo de flores. ¿Te parecen las flores un gasto inútil porque duran tan poco? Piénsalo al revés. Así tienes la oportunidad de comprar pronto otro ramo y volver a seducirla.

Consejo tres: “Barriga llena, corazón contento”.

En el pasado, los hombres fueron cazadores y ofrecían los mejores manjares a sus compañeras. Claro, podrías invitarla a cenar fuera, pero conquistarás más su corazón si tú mismo cocinas. ¿No sabes cocinar? Inténtalo. Será una doble emoción para ella.

Consejo cuatro: “Un fuego enciende otro fuego”.

Durante milenios, hombres y mujeres se amaron junto a las hogueras. Si tienes chimenea en la casa, enciéndela. O consíguete un brasero. También puedes colocar velas grandes en lugares apropiados. Si es una velada, que no falten las velas.

Consejo cinco: “Música, maestro”.

Que suene un bolero, un vals, un vallenatico o que se yo!! … una música para bailar apretado. El baile, como dicen, es un acto vertical que expresa un deseo horizontal. El baile es el rito de cortejo más practicado por los humanos de todos los tiempos.

Consejo seis: “A tu salud, amor mío”.

Ten listas un par de copas y un buen vino. Acompaña el brindis de amor con unos chocolates. Aunque no lo creas, el cacao tiene una sustancia que estimula los centros nerviosos del amor y del deseo. Los bombones ponen en onda. Y hacen reír.

Y número siete: “Manos a la obra”.

Háblale. Dile cosas bonitas. Acaríciala. Bésala. Lo que ocurra después, ya depende de ambos. Lo que sí te aseguro es… una velada inolvidable.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s